Quien más quien menos,
todos hemos probado algún juego de Facebook (FB). Lo que inicialmente pasaba casi desapercibido, con la llegada de
Farmville pasó a demostrar ser
todo un negocio de millones de usuarios y, por tanto, de euros. La adicción entre los jugadores, los "piques" sanos y la colaboración marcaban un antes y un después en los juegos de redes sociales.
Farmville abría las puertas a un camino donde el copia-pega pronto se establecería como el "must do" de los desarrolladores de este tipo de juegos.
Las ideas iniciales eran buenas, sí, ¿quién lo va a negar? Pero como en toda película llena de clones, y clones de clones, y clones de clones de clones,
el ADN al final se termina por deteriorar si no se refresca con algo nuevo.